Madres de la tierra

el rol de las mujeres en el proceso agroalimentario

Salome Morales

Escrito por: Cristian Camilo Corrales 

Las mujeres impulsan el mundo  en distintos escenarios de la vida diaria y, de manera preponderante, en los sistemas agroalimentarios. Cada día en el mundo un campo es alistado, una semilla es plantada, una planta es cuidada y una cosecha es  recogida por una mujer. Y  al mismo tiempo, muchas mujeres en muchos mercados  determinan  el ritmo de la economía doméstica al momento de  elegir los productos con los cuales sus familias se alimentan.  Todo esto lo realizan a pesar de las desigualdades  que  enfrentan en estos mismos ámbitos, según señala un estudio de la  FAO  de julio de 2016. Aunque muy importante para el proceso productivo en sí, el papel de la mujer  en la producción agrícola está determinado como una labor adicional a su rol de cuidadora del hogar y/o como apoyo al hombre  campesino.

El esfuerzo físico (comprendido en las labores rurales tales como desmalezar, cultivar y cosechar) e intelectual (pues la contribución que la cocina tradicional aporta para la construcción del acervo cultural de un país o una región)realizados por mujeres campesinas del mundo han contribuido a la preservación de la seguridad alimentaria en el mundo, La FAO define la  seguridad alimentaria “no solo en función del acceso a los alimentos y la disponibilidad de éstos, sino también de la distribución de recursos para producirlos así como de la generación de poder adquisitivo para comprarlos ahí donde no se producen”.  

Contrariamente, se ven menos representadas en aquellos eslabones de la cadena productiva asociados a la generación de mayores ingresos y a la participación activa en mercados de alta competitividad. Lo anterior se traduce en un rol activo en la producción relegado a un segundo plano  en lo que se refiere a tenencia y acceso a recursos suficientes para la adquisición de tierras o de procesos productivos. Esto se explica en el hecho culturalmente aceptado que el padre de familia es legalmente el propietario del predio, es quien accede a métodos de financiación o compra insumos para la producción agrícola, etc. En ese sentido, la mujer “Aporta” su fuerza de trabajo y su rol de cuidadora el “entorno familiar” pero no hay mayores avances sobre la posibilidad de ser propietaria de un predio.

Según la FAO, la integración estratégica del enfoque de género en los sistemas agroalimentarios nacionales puede conducir a una mejora sustancial en cuanto a la competitividad de los mercados, particularmente aquellos donde las mujeres pueden ofrecer sus productos sin la intervención de intermediarios.  Lo anterior se reflejaría en ejercicios de recopilación de información de peso que dé cuenta del valor del trabajo de la mujer en la industria agroalimentaria.

“Cambiar esta situación no sólo mejoraría las condiciones de vida de las mujeres sino de todos, gracias a una mayor productividad, sostenibilidad y equidad en los sistemas agroalimentarios y las cadenas de valor asociadas”, según lo afirma Claudia Brito, Oficial de Género de la FAO.  

No obstante lo anterior, se han producido en los últimos años procesos liderados por mujeres en  algunos países de Latinoamérica, como es el caso de Bolivia. Su constitución política, aprobada en 2009, promueve reconoce los derechos de la mujer, cuenta con un Plan Nacional Para La Igualdad de Oportunidades  (PNIO) y la Ley Integral para Garantizar A Las Mujeres Una Vida Libre De Violencia. Estas iniciativas suponen oportunidades para reducir la brecha de oportunidades de desarrollo para la industria agroalimentaria.

Para abordar las limitaciones y obstáculos que enfrentan las mujeres rurales, se requieren medidas específicas de políticas al tiempo que una especial consideración hacia las necesidades hacia las mujeres cabeza de familia. La FAO recomendó que tales medidas apunten a:

asegurar que la mujer tenga iguales oportunidades que el hombre a su propia tierra;

facilitar el acceso de la mujer a los servicios agrícolas y adaptarlos a sus necesidades;

fomentar la producción de cosechas alimentarias mediante el empleo de incentivos;

promover la adopción de insumos y tecnologías apropiados para liberar el tiempo de la mujer de modo que pueda realizar actividades generadoras de ingreso;

mejorar el estado nutricional de mujeres y niños;

proporcionar mejores oportunidades de empleo y generación de ingreso;

promover las organizaciones de mujeres; y

revisar y reorientar las políticas gubernamentales para asegurar el tratamiento de los problemas que limitan el papel de la mujer en la seguridad alimentaria.


Agrosolidaria quiere visibilizar la voz de las mujeres que hacen parte de estos procesos. No te pierdas la Conversa Agrosolidaria que tendremos con ellas este miércoles 23 de junio a las 6.00 pm.

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Fuente:

http://www.fao.org/FOCUS/S/Women/Sustin-s.htm

http://www.fao.org/americas/noticias/ver/es/c/424420/